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Los beneficios de la vitamina C para la mujer

Vitamina C

La vitamina C, llamada también ácido ascórbico, es un micronutriente esencial necesario para mantener las funciones fisiológicas y la integridad del organismo. Los seres humanos no pueden sintetizarla, por lo que dependen de un suministro externo continuo a través de la dieta1. Este nutriente es un potente antioxidante que limita los efectos dañinos de los radicales libres en nuestro organismo, lo que podría ayudar a prevenir o retrasar el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades en las que el estrés oxidativo juega un papel causal. Además, fortalece la función inmune, mejora la absorción de hierro y estimula la formación de colágeno, favoreciendo esto último una mejor salud de la piel, el cabello y las uñas2.

Los principales beneficios de la vitamina C para las mujeres

Vitamina C para prevenir la anemia

La vitamina C juega un papel importante en la utilización del hierro para la formación de glóbulos rojos, un tipo de célula sanguínea que contiene una proteína llamada hemoglobina, que transporta oxígeno desde los pulmones a todas las partes del cuerpo. Cuando el número de glóbulos rojos es muy bajo, es muy probable que haya déficit de hemoglobina y se produzca anemia. La vitamina C mejora la absorción del hierro que ingerimos en la dieta, favoreciendo así un nivel adecuado de hemoglobina3.

Las mujeres en edad reproductiva tienen un mayor riesgo de anemia en comparación con los hombres debido a la mayor necesidad de hierro, como resultado de la pérdida regular de sangre durante la menstruación, así como a sus hábitos dietéticos específicos, que suelen incluir un menor consumo de carne en comparación con los hombres4. La anemia ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un problema de salud global que ocurre tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, y que tiene muchas consecuencias graves para la salud y el bienestar4.

Vitamina C durante el embarazo y la lactancia

La vitamina C es esencial durante el embarazo tanto para la madre como para el feto en crecimiento. Ayuda al desarrollo de la piel, el cartílago, los tendones y los huesos del bebé y, al mismo tiempo, ayuda a la madre a mantener un sistema inmunológico fuerte. Además, funciona como un antioxidante, defendiendo las células del daño de los radicales libres y asistiendo al cuerpo en la lucha contra las infecciones1.

También es esencial para los bebés lactantes, especialmente para el desarrollo de huesos y dientes y para la creación de colágeno, una proteína que favorece la curación de las heridas. La vitamina C también aumenta la capacidad del sistema inmunitario del bebé, protegiéndole frente a múltiples enfermedades e infecciones. Puesto que la vitamina es soluble en agua, se transmite a través de la leche materna2, de modo que la ingesta diaria de la madre tiene un efecto directo sobre su bebé.

Durante el embarazo, la mujer necesita más vitamina C que una persona que no está en gestación, y una madre que amamanta a su bebé requiere todavía más. La ingesta diaria recomendada de vitamina C para mujeres embarazadas es de aproximadamente 85 mg/día y para madres lactantes es de 120 mg/día2.

¿Cuáles son las fuentes principales de vitamina C?

Las frutas y las verduras son las mejores fuentes de vitamina C. Las frutas cítricas (naranja, mandarina, pomelo), las fresas y la papaya, el tomate, el pimiento rojo y el brócoli, entre otros, tienen un alto contenido en vitamina C, pero destaca especialmente el kiwi5, que contiene entre 85 y 161 mg (que alcanza la variedad de kiwi Zespri™ SunGold) de vitamina C por cada 100 g, lo que permite cubrir sobradamente las recomendaciones de vitamina C de una mujer adulta, incluso si está embarazada o en periodo de lactancia.

 

A nivel general, una ingesta adecuada y regular de este nutriente tiene beneficios para la salud de cualquier persona, pero este hecho es especialmente relevante en cualquier etapa de la vida de la mujer. Por ello, es importante cubrir las necesidades diarias a través de una dieta sana y equilibrada, que tendrá un impacto positivo en numerosos aspectos físicos y psicológicos.

 

Bibliografía

  1. Maggini S, Wenzlaff S, Horning D. Essential Role of Vitamin C and Zinc in Child Immunity and Health. J Int Med Res. 2010; 38: 386-414.
  2. National Institutes of Health. Vitamin C. Fact Sheet for Health Professionals. https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminC-HealthProfessional/
  3. Finkelstein FO, Juergensen P, Wang S, et al. Hemoglobin and plasma vitamin C levels in patients on peritoneal dialysis. Perit Dial Int. 2011;31(1):74-79.
  4. Skolmowska D, Głąbska D. Effectiveness of Dietary Intervention with Iron and Vitamin C Administered Separately in Improving Iron Status in Young Women. Int J Environ Res Public Health. 2022 Sep 20;19(19):11877.
  5. Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Vitamina C. https://nutricion.org/portfolio-item/vitamina-c/#:~:text=Es%20una%20vitamina%20hidrosoluble%20tambi%C3%A9n,mayor%20conservaci%C3%B3n%20de%20esta%20vitamina.
Zespri
Equipo científico de Zespri

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