Impulsar el trabajo conjunto para crear un futuro mejor y más sostenible para todos es uno de los grandes retos del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el día 16 de octubre. Garantizar una alimentación saludable forma parte de los objetivos que deben alcanzarse si queremos mejorar nuestra salud y bienestar.
La alimentación saludable es uno de los principales factores que promueven y mantienen una buena salud a lo largo de la vida, y nos protege de enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las enfermedades cardiacas, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer1,2.
Una dieta saludable se basa en el equilibrio y la variedad. No se trata de suprimir de nuestra dieta aquellos alimentos que no nos gustan, aunque quizá sean menos recomendables, sino de comerlos solamente de vez en cuando y equilibrarlos con los alimentos más saludables y más actividad física, adaptada siempre a nuestras condiciones1,2.
Un plan de alimentación saludable sigue las siguientes directrices1,2:
La presencia habitual de verduras y frutas en nuestra dieta tiene multitud de beneficios. Por ejemplo, puede disminuir la presión arterial, reducir el riesgo de enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares, prevenir algunos tipos de cáncer, reducir el riesgo de problemas oculares y digestivos y tener un efecto positivo sobre el azúcar en la sangre, lo que puede ayudar a mantener el apetito bajo control1,3.
Las frutas y verduras son ricas en vitaminas y minerales, y tienen un alto contenido de fibra, lo que facilita las digestiones y mejora la composición de la microbiota intestinal, contribuyendo así a una buena salud digestiva1,3.
Podemos elegir entre una gran variedad de frutas y verduras, con sabores distintos y aportes variables de vitaminas, minerales y fibra. Entre las frutas, una que no debería faltar en nuestra mesa es el kiwi, que destaca por su alto contenido en vitamina C, un antioxidante con amplios beneficios para nuestra salud4,5.
Pero, además, el kiwi es una fruta con bajo contenido de azúcar y calorías y una de las únicas frutas que contiene una enzima llamada actinidina, que ayuda a que diferentes tipos de proteínas se descompongan más rápido y con mayor eficacia durante la digestión. Esto no solo puede reducir la hinchazón y otros tipos de molestias gastrointestinales, sino que también mejora la absorción de proteínas4,5.
Así pues, es importante que seamos conscientes de los beneficios a nivel nutricional y digestivo de las frutas y verduras así como de su contribución a una dieta y un estilo de vida equilibrados y saludables.
Bibliografía
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