Las dietas de depurativas o planes de alimentación diseñados para “desintoxicar” el organismo de sustancias tóxicas son populares entre las personas interesadas en mejorar su salud. Pero ¿son beneficiosas o perjudiciales?
Como parte de su trabajo constante para mantenerse saludable, el cuerpo elimina continuamente sustancias potencialmente dañinas mediante la desintoxicación. El sistema de desintoxicación del cuerpo es complejo e involucra múltiples órganos, incluidos el hígado, los riñones y la piel1,2.
Los procesos metabólicos normales producen toxinas de forma endógena, pero el cuerpo también las adquiere de forma exógena a través de la exposición a medicamentos y sustancias químicas en los alimentos y el medio ambiente. La capacidad del cuerpo para desintoxicarse depende de varios factores, incluidos la edad, el género, las condiciones de salud, la genética, los medicamentos y la dieta1,2.
Se sabe que los nutrientes de origen alimentario desempeñan un papel en la modulación de las vías metabólicas implicadas en los procesos de desintoxicación, de modo que determinados alimentos pueden regular positivamente o equilibrar favorablemente las vías metabólicas para ayudar a la biotransformación de toxinas y su posterior eliminación3.
Aunque el organismo tiene sus propios mecanismos para desintoxicarse, algunas personas recurren a las dietas de desintoxicación como una forma de promover la eliminación óptima de toxinas, mejorar la salud en general y fomentar la pérdida de peso1,2.
Estos programas habitualmente son pautas alimentarias temporales, que consisten en restringir de forma absoluta y por un periodo de tiempo limitado determinados tipos de alimentos susceptibles de aportar toxinas y metabolitos no deseables a nuestro organismo. Puesto que las dietas depurativas incluyen gran cantidad de alimentos ricos en agua, facilitan la pérdida rápida de líquidos acumulados, lo que suele conllevar una pérdida de peso paralela. Por lo general, estas dietas consisten en ayuno, ingesta de suplementos, dietas veganas estrictas, dietas líquidas, u otros métodos1,2.
Dado que las dietas depurativas conllevan importantes restricciones calóricas y nutritivas, es aconsejable contar con las recomendaciones y el seguimiento de un profesional de la salud.
Una nutrición adecuada permite que el sistema de desintoxicación del cuerpo funcione de manera eficaz. Las personas deben hidratarse adecuadamente, elegir formas de cocción sencillas como el vapor, hervidos, plancha, olla a presión…, evitar los hidratos de carbono refinados, los azúcares agregados y los alimentos procesados y tratar de incluir más1,2:
Un tentempié ideal serían los batidos que combinan varios de estos alimentos, como el kiwi, la manzana y las espinacas, son bebidas muy depurativas, que sacian y ayudan a eliminar toxinas de forma natural.
Referencias:
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